Tzantza comenzó en 2008 como un blog gráfico inspirado en los trabajos de geniales autores como Medina, El Roto o Chumi Chúmez.
Siempre he admirado la capacidad de síntesis de estos artistas, que han logrado comunicarme muchos más aspectos de la realidad que las simples noticias con un estilo preciso y contundente. Me enseñaron que el humor es una manifestación de la inteligencia; es más: que el humor sin inteligencia no existe.
Con ese mismo afán -aunque con un alcance y calidad mucho menor producto, por lo tanto, de una menor inteligencia- nació Tzantza. Porque si una imagen vale más que mil palabras también cuesta mil veces más de sintetizar.
Brutal, genial, espeluznante.